Mostrando entradas con la etiqueta Fotografías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fotografías. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de julio de 2010

Fotos comentadas, pero no tanto.

Gente mirando el partido contra Holanda.












Mucha gente mirando el partido contra Holanda. Y cantando: "¡Si sos porteño puto, te querés matar!" (Al parecer, ganen o pierdan contra cualquier pais, cantan lo de porteño puto). Triste, la verdad.









Más gente mirando el partido. Estos creo que no cantaban lo de porteño puto. Cantaban vamo arriba la Celeste!










La mediateca del Centro Cultural España. Hermoso lugar, muy buena lectura, y en la cafeteria tienen un "Crambel" o algo asi, de frambuesa, que no se bien que es, pero suena rico.

Hay figuritas del Mundial

Dia de sol, caminaba por 18 de Julio. Todo era bastante familiar: El Tata, la Pasiva, la plazita del Entrevero, los mismos vendedores de garrapiñadas (el que vende en el Entrevero las hace especialmente ricas), los mismos artesanos en Plaza Cagancha, algún que otro ficha medio loco hablando solo, parejitas, señoras de avanzada edad, un tipo con guardapolvo blanco medio sucio, el pelo canoso y alborotado con un medidor de presión en la mano diciendole a la gente "¿Control de presión? No cuesta nada..". En fin, la vida misma en la rutina montevideana. Caminaba escuchando música tranquilo (snif,,,mi finado MP3, que el dios de los reproductores de audio lo tenga en la gloria) y de pronto veo un puestito que nunca habia visto. Sobre un caballete con una tabla, yacían varias cajas apiladas y un cartel rezaba "Hay figuritas del mundial". Que curioso, allá en la tierra de Borges y Cortázar las figuritas se venden en los kioskos. Pero bueno, aca todo es ligeramente distinto. Me recuerda al diálogo de Pulp Fiction en que Vincent y Jules van hablando en el auto sobre como le llaman a las cosas en Europa. "Tienen lo mismo que acá, pero allá es algo diferente". Segui camino, y descubrí otro puestito artesanalmente dispuesto con más figuritas. Luego otro. Mmm, que raro. Voy a cargar el celu (ya no lo tengo más, se lo devolví a Claudia, gracias por tantos mensajes y comunicaciones tana!) y en la vitrina del kiosko otro carlelito: "Hay figuritas del mundial". Pará, acá hay algo raro. ¿Para que aclaran que ahi hay figuritas? Sería "normal" casi. Camino hacia el Gaucho, toco un par de horas,  y vuelvo como para al Entrevero. Antes de sentarme a descansar en un banquito, se me ocurre comprar un pancito en Tata.  Llego a la caja y un pequeño cartel adherido al acrílico para apoyar tarjetas me sorprende: "Hay figuritas del mundial, pedir en caja y serán retiradas en Informes". Pará! Esto es demasiado! Salgo del supemercado y otro cartel en un puesto de diarios y revistas. Bueno, no se que pasa con la realidad, ¿ahora TODOS tienen que vender figutitas del mundial? ¿que onda con las figuritas? ¿Tanto fanatismo hay? Se ve que si.. Me puse a observar a la gente comprando, canjeando, pocas veces eran gurises, era más bien gente grande la que transaccionaba con los cuadraditos de papel coloreado en plena calle, algo asi como el "late, late, late, nola" de la primaria.  La calle se viste de Celeste, con banderitas, gorros, y por supuesto,  no se bien porque tantas, figuritas. El ser humano es un bicho extraño.
Eh, no lo dije por vos, no te hagas cargo. ¿Qué? ¿Antichorro, andá a descansar? No, no sale ninguna chapita, ni cobre, ni procer. Eh!? ¿que con todo respeto tengo un plomo para vos? No, para amistá, no seas malo!



NOTA: Nosotros NO tenemos figuritas del mundial. Si querés por 18 venden, preguntá en cualquier lado, creo que en la whiskeria de San Jose habia un cartelito (me dijeron, eh).


domingo, 27 de junio de 2010

miércoles, 23 de junio de 2010

Fotografias: Marcha del Silencio

Desde hace 15 años se realiza en Uruguay la Marcha del Silencio, una movilización en completo silencio en repudio de los actos de terrorismo de estado producidos durante la última dictadura militar, reclamando verdad y justicia. Aqui algunas fotografías del acto.




martes, 16 de febrero de 2010

Màs fotos comentadas

Bueno, èste es el gato. Vali. Està subido a una parecita en la vereda, por la calle Miguelete. Mira medio para abajo, se ve que se le cayò algo. El motorhome està estacionado enfrente, pero no se ve. Al final decidimos dar en adopciòn al gato. Nada personal, pero una casa rodante y un gato bebè no van del todo bien juntos. O capaz que van, pero me rompe las bolas. Sisi, es lindo, ay, que tierno, pero muerde todo. Y se escapa. Y la gente te dice "Eel gaaatooo, el gaatoo, te lo van a pisaar!". O "No vayan a defecar en el àrbol". O "Ah, son argentinos...". Eso ya no tiene que ver con el gato, pero bueno, saliò, por algo serà. En sìntesis, es la foto de un gato, tampoco da para seguir y seguir hablando y sacando temas al respecto. Al menos eso pienso yo.

Javier y Jerònimo en la puerta del espacio cultural H. Plena ciudad vieja, foto en blanco y negro, no hay mucho màs que decir. Javier està con Libertad, mi trompeta, le està sacando unos bemoles y Jero lo mira como con cara de "Aja, mirà vos el pibe". El motorhome està estacionado enfrente, pèro no se ve, igual que en la foto anterior. Y el gato està adentro. Y seguro que està mordiendo algo.










Bueno, èsta es una antigua ventana tapada con ladrillos. Què se yo. Me parece como un sìmbolo fuerte, algo que està hecho para comunicar, ser un espacio de conexiòn entre dos mundos, tapado con ladrillos, cemento, algo tan permanente, tan sòlido y dificil para abrirse paso. Igual, me gustaron los colores creo. El motorhome està estacionado al lado, pero no se ve. Y el gato, bien, gracias.











Claudia evocando a la estatua del pensador, ese que se ve que tenìa algun problema grave y se puso a pensar asi mucho. La sombra del àrbol se continùa en el suelo y parece una sola cosa. Claudia tiene cara de "¿Pero que carajo hago con estos 3 jipis comepan viajando por este pais del tercer mundo?". O capaz cara de "¿Pero que carajo hago con estos 3 jipis comepan viajando por este pais del tercer mundo?¿Y si los mato a todos? Al gato no, pobrecito". El motor home es grande y se llama "El tenaz". Y si, està estacionado al lado y no se ve.









El perfil de Rubi en el motorhome- Ahora si que se ve. Igual està estacionado. Y el gato anda por ahi, quien sabe. Estàbamos cantando una canciòn que hablaba de Colonia. Y decia algo como "There isn`t much to do, in Colonia, we are singing songs, in Colonia, it`s a litle boring, , but i still like Colonia". And so on. We sang in english because Rubi don`t speak spanish. She knows a few words, but speaks very slowly. Y escribi en inglès, y que. Es mi blog. Y la libertad de expresiòn? Y los derechos y todo eso? No sè, fijensè. No, no defecamos en el àrbol señóra, pero deje de decir pavadas, por favor. Pero por favor!

lunes, 9 de noviembre de 2009

Fotos (comentadas)

Bueno, esto es el Palacio Salvo. Es uno de los edificios mas bonitos de Montevideo (ojo, para mi). En Buenos Aires hay uno parecido, lo diseñó el mismo arquitecto, pero es mas chiquito (El palacio Barolo). Pero no es lo mismo, qué se yo.  Además Barolo rima con Bartolo, y no sé, no me gusta. El de acá es imponente, tiene algo más. Estás en plaza Independencia ponele. Tenés hambre. Oís  a lo lejos un rumor que viene de la 18 de Julio, alguien grita a viva voz "¡Aaa doosss peesooss la boolaaaa! Sóloo dosss peeee!". Decis "Uuhh, ¿pero que será eso?". Vas caminando rápido, porque no da para correr, o sea, tenés hambre, ta bien, alguien vende algo llamado "bola" a dos pesos, pero tampoco es para perder la compostura. El palacio crece a medida que te acercás, y justo cuando pasás por la esquina es imposible evitar mirar hacia arriba y contemplar por unos instantes su majestuosidad y belleza. No importa que el tipo de las bolas haya levantado su canastita y esté empezando a caminar hacia la plaza del Entrevero, te vas a quedar mirando esas molduras y guardas con fauna marina, de la tierra y del bosque, esas ventanitas bonitas, la antena fea esa que tiene arriba, que es una pena, pero bue. Después si, apurás un poquito el paso y le decis "Hola! Dame 5 bolas!". El vendedor te las va a guardar en una bolsita transparente mientras sigue gritando su verdad al cósmos "Aaaa doooss peesoss la boolaa, sólo dos pee!".

Ésto es una vista del puertito de Buceo en un cotidiano y típico dia primaveral montevideano. Si, un clima de mierda. Al parecer, invierno está reemplazando a primavera algunos dias en el laburo. El invierno ya tendría que haberse ido, pero como la primevera se pidió varios dias por exámen, más algún que otro faltazo porque "está mal del estómago" o "al nene le agarró fiebre", el señor invierno aparece dia por medio en nuestras vidas. Esperemos primavera se reintegre pronto de forma full time, con sus dias cálidos, flores y mariposas.


Ësto es una heladera naranja. Tiene muchos papelitos pagados. También tiene pegado un block chiquito con la tapa dibujada, colores y una cajita, que es azul, pero está en escala de grises y no se nota. Lo que hay adentro no se ve, pero supongo que habrá lo que hay en una heladera, manteca, yogur, algunas verduras, huevos, algo que sobró de la cena, que sabés que no lo vas a comer recalentado, pero lo guardás igual porque te da no se qué, y al final lo vas a tirar dias después, cuando la colonia de hongos que se formó en el plato te haga una estatua y te venere como su dios. Y nada más, qué se yo.




Una chica bonita con un sombrero. Hay una puerta azul, y contrasta bien con el delantal rojo que lleva. Se ve un placard de fondo, andá a saber que hay ahi. Me imagino que ropa. Pero no es seguro. Los placares son lugares misteriosos, nunca sabés si vas a meter la mano para sacar un pullover y te vas a encontrar a Chuck Norris tirando esa patadita para atrás que hace, que tan bien le sale, aunque sea gay. Todo bien con los gays, eh. Lo dije como un comentario, nada más. Tengo un amigo gay, para que sepan. En realidad, no es tan amigo, pero lo tengo en el msn. Digamos que es un conocido. Bueno, no estába Chuck Norris, había un gato jugando con un ovillo de lana verde. No, era rojo. Mejor azul. O violeta, que es un color que no lo había nombrado hasta ahora. El ovillo, digo. El gato era blanco. O mejor negro. Bueno, gris.

martes, 28 de julio de 2009

Montevideo

















Luego del frustrado intento de ayer por llegar al centro caminando (aunque seas argentino y creas que te las sabés todas, caminar 9 kilómetros despues de 17 horas de navegación no es una buena idea, más si pensabas que eran 15 cuadras) decidimos optar por una original forma de transporte uruguaya: el colectivo. Para que se den una idea, es como un coche, pero alto y muy largo. Tiene muchos asientos dividos por un pasillito central, un chofer lo maneja y otro individuo te cobra cuando subís. Caminamos unas pocas cuadras hasta la terminal, que es como un garage donde hay muchos colectivos que salen para diferentes lugares, y tomamos uno con un cartelito que decía "Ciudad Vieja". Viajar en colectivo no tiene ningún misterio, te sentás ahi, mirás por la ventana, charlás un rato de cualquier cosa, y despues te bajás a donde querés. Casi llegando al centro, avistamos un carrito con unos precios de locos, lo cual aceleró nuestro descenso del vehículo. Caminamos hacia atrás unas cuadras y llegamos a la Meca de la hamburguesa uruguaya: 20 pesos una hamburguesa con jamon queso y mayonesa. Si, ya sé, increíble! Salimos del lugar con 3 hamburguesas y caminamos hacia la plaza Independencia sumidos en un éxtasis gastronómico. Cuando desperté del trance aparecieron ante mis ojos el palacio Salvo y el monumento a Artigas. El centro de Montevideo es hermoso, es similar a Buenos Aires, las callecitas recuerdan a San Telmo, todo muy limpio, arquitectura colonial (algo más moderna que en Colonia), muchas plazas y espacio público bien cuidado. Cerca de la tumba del prócer uruguayo, llamaron nuestra atención unas chicas muy coloridas. Nos acercamos a hablarles. Con rastas decoradas de muchos colores, Jesica y Vanesa venían de Brasil, una de Rio Grande do Sul y otra de Curutiba. Nos pusimos a recorrer la ciudad juntos, previo llamado telefónico a María, una amiga de la tana Claudia que reside en esta ciudad, la cual nos invitó amablemente a cenar a su casa a la noche. Caminamos hasta la rambla a hacer acrobacias (las chicas hacen además malabares y artesanias), luego a pasear por el puerto comercial. Fuimos caminando hasta una escollera de piedra muy larga y decidimos ir hasta el final, en donde habia un par de pescadores, y quedarnos por ahi un rato. De camino Vanesa me fue contando con una voz muy suave y dulce, aunque algo tristeciña, cosas muy interesantes sobre su vida, sus creencias, su trabajo (en portuñol tirando a brasilero). Ella es maestra en un jardín de niños, que provienen de familias muy pobres. Me mostró fotografías con los chicos, jugando, bailando, y hasta durmiendo la siesta. Por la expresión que acompañaba su relato se podia ver que le gustaba mucho su trabajo, que estar con esos niños le enseñaba y enriquecía mucho. Una vez en la punta de la escollera, tomamos algunas fotografía e hicimos malabares con tela, fue muy divertido (vamos a fabricarnos unas de esas, se siente muy bien hacer flamear y cortar el aire con esas telas de colores). Ya al caer el sol acompañamos a las chicas a su hotel y seguimos recorriendo el centro. Como ya teníamos un poco de hambre, compramos unas galletas de campaña, que son como los libritos de grasa de Argentina, pero con menos grasa, más livianos y algo más grandes. Recorrimos el trocen uruguayo hasta llegar a Shoa, un museo del Holocausto. Nos impactó mucho, sobre todo es destacable el abordaje que tiene el museo, el recorrido es lineal, y a media que se avanza se va desenvolviendo la historia, desde la plataforma electoral del partido obrero aleman, la asunción de Hitler, las leyes de Nuremberg, los ghettos, hasta la barbarie llamada "solución final". Es interesante también que no alude al golpe bajo ni se centra en el sufrimiento y horror de lo sucedido, sino que es un abordaje cronológico muy completo, con poesia, testimonios, obras de arte alusivas e instalaciones multimedia. No se queda sólo allí, sino que la ultima parte de la muestra se centra en el genocidio que hoy se sigue produciendo en diversas partes del mundo. Cierra la visita una frase de Einstein, que me parece digna de mencionar: “El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.” Salimos del museo y caminamos hacia la casa de María. Llegamos y nos recibió muy amablemente en una casita hermosa, muy calída y llena de arte, nos presentó a su hija, Juanita Gutierrez, una chica muy desenvuelta y simpática (pero no le gusta que le saquen fotos cuando está despeinada). María tiene un emprendimiento de quesos y fiabres caseros, AlmaZen, y su caballito de batalla son unos pinchecitos de "picada al paso", una brochette con pan, quesos duros, longaniza, queso de yogur y salamín, una delicia. Probamos queso de cabra y longaniza como aperitivo, y cenamos una sopa riquísima hecha con vegetales orgánicos de la huerta, acompañada con galletas de campaña y un vinito (Juanita tomó coca cola). María vive en estas costas desde hace 6 años, se vino desde La Plata, es profesora de Filosofía en la universidad, y una gran apasionada por el arte y la cultura. Charlamos mucho y variado, con un DVD de Janis Joplin de fondo, con algunas pausas para jugar a la pelota con Juanita en pleno living. María nos ofreció su ayuda, y tras plantearle nuestra situación nos hizo dos propuestas, una, que va a contactar a su marido, que trabajó muchos años en el puerto comercial, para ver si nos permiten amarrar ahi mediante algún contacto o nos prestan un bote, y dos, agarrate, nos ofreció ser vendedores de sus productos! Decidimos arrancar con una cantidad chica para probar suerte, y arreglamos para vernos al otro dia al mediodia en el Yatch Club. Luego de un rico té mezcla de Marcela, te negro, y unas hojas oscuras, que no recuerdo el nombre ( tuvo la gentileza de obsquiarnos varias), y un rico qeso con dulce de leche de cabra, María se ofreció a llevarnos para Buceo, en su "coso". Salimos a la puerta, y vemos que el coso era un vehículo hecho con un ciclomotor, pero con carroza, todo cuadrado, muy simpático. Mientras Juanita saltaba de emocion, nos subimos a la parte de atrás del coso. Ya en marcha fuimos conversando (fuerte por el ruido del motor) y haciéndole cosquillas a Juanita para que se portara bien (tiene cosquillas en la nuca, asi que ya saben). Una vez en el Yatch, pasaron a conocer el barco, pero sólo desde el muelle, no querían subirse por miedo a caerse, nos despedimos y entramos al barquito a dormir, porque ya era tarde viste. Y ahi comencé a escribir: Luego del frustrado intento de ayer...

PD: Adjunto foto flogger de Juanita, ya que no le gustó la publicada.