sábado, 17 de octubre de 2009
Fé de erratas
-Donde dije "Pop Up", quise decir: "La Ronda" (Pop Up relucía en un enorme cartel, pero hacia alusión al ciclo de los martes, Ronda de Mujeres, en donde DJ´s femeninas amenizan la velada).
-Donde dije "Leticia es una pequeña gurisa, que me golpeó primero con su belleza, y luego con su bolso" quise decir: "Leticia es una pequeña, dulce, inteligente y graciosa gurisa, que me golpeó primero con su increíble belleza, y luego con su bolso".
-Donde dije: "una entrépida pareja de animales detectives que resuelven casos para su Majestad", quise decir: "Una banda de folk gitano con influencias de brit pop".
-Cuando doy a entender que Flor escucha mucha murga, en realidad quiero decir que Leticia escucha mucha murga, pero a Flor le está empezando a gustar, o ya le gusta, y en gran medida es por escuchar murga en lo de Leticia (a quien le gusta mucho mucho, no sé si queda claro).
Bueno, reitero mis más sinceras disculpas y por las dudas, cierro con éste pie de página a lo Barcelona:
"No toda la información aquí publicada ha sido debidamente chequeada"
Listo! Demandenmé ahora si pueden!
miércoles, 14 de octubre de 2009
Fun Fun & Pop Up
No, no es un nuevo estilo de baile. Tampoco es el nombre de una entrépida pareja de animales detectives que resuelven casos para su Majestad (pero podrían ser tranquilamente). Fun Fun y Pop Up se llaman dos lindos barcitos que conocimos hace poco. Porque no todo es limpiar el barco y cagarse de frio en plena primavera. El ser humano, desde sus tiempos más inmemoriales ha conseguido desarrollar actividades para olvidarse un poco de que vive una existencia absurda y sin sentido, cuyo único fin es la muerte. Asi que inventó los bares, entre otras cosas. Lugares folklóricos, presentes en arte en general y sobre todo en la literatura, (El Cluny de Córtazar, el Black Mask de Kerouac, El Aguila Negra de Hesse, lugares en donde nos esperaban Helene, Mardou y Armanda). Ninguna de las tres señoritas se hallaba en Pop Up, pero si conocimos a Florencia y a Leticia, que nada tienen que envidiarle a sus congéneres literarias. Leticia es una pequeña gurisa, que me golpeó primero con su belleza, y luego con su bolso (dijo que fue sin querer, pero yo lo dudo). Vive en Piriápolis, pero viene seguido para acá. Es muy buena onda y va a ser la cantante de nuestra banda (ya se comprometió, asi que hay que inventar algo). Nos explicó algunos modismos más del hablar uruguayo: Vamo arriba viene de "vamo arriba con la celeste!", haciendo referencia a la camiseta de fútbol del equipo nacional. Tambien se dice "bien de biela!", debido al nombre de un taller mecánico, que a la gente le gustó y lo empezó a usar. Florencia es una bonita diseñadora gráfica, toda la onda, también es de Piriápolis, pero vive acá y se va para allá los fines de semana, ambas son muy buenas amigas y pasan mucho tiempo juntas. Tiene un djembé (dice que no sabe mucho de percusión, de modesta nomás, pero seguro que toca con Tito Puente) y le gusta mucho la murga (escucha mucho en lo de Leticia, viste). Nos presentaron a unas amigas más, pero soy malo para los nombres (sepan disculpar la próxima grabo todo asi no me olvido). Charlamos mucho, Pilsen y un poco de grappamiel mediante. Luego nos despedimos, quedando en vernos pronto.Ahora la historia se va para atrás, tipo Memento, y nos encuentra sentados en una mesa del bar Santa Catalina. Un mozo canoso deja un plato con dos empanadas cuadradas, divididas en dos. Tomo un trozo, lo miro, lo huelo, siento el calor de la suave y dorada masa y doy el primer mordisco. Me sumerjo en una sinfonía de sabor: Primer movimiento, masa crocante, ma non tropo, segundo movimento, relleno exquisito, molto vivace, tercer movimiento, finale presto con tutti. Ese sabor produjo toda una sensación en mi alma, una pequeña revolución copernicana (en el sentido kantiano del término). Pero algo en ella no era nuevo. Decidí investigar en mis adentros de dónde provenía esa sensación. Urgando en mi memoria, descubrí que el sabor me remitía a un recuerdo, un día en el patio de la casa de mi abuela. Era una tarde apacible, estaba tomando el te. Tomé un pequeño trozo de magdalena, lo posé sobre la cucharita y la sumerjí en el té. Justo cuando estaba por llevármelo a la boca, mi abuela gritó desde la cocina: "Paablo, no querés mejor una empanada?" Y la verdád que prefería algo salado, asi que dejé el té y me maravillé con el arte culinario de mi abuela. Ya con el tiempo recuperado, le dije al capitán: "No, pero esta empanada está buenisima!". Ël estuvo de acuerdo y estuvimos 5 minutos elogiando la buena factura del pequeño manjar. Finalizada la comida, nos retiramos del lugar rumbo a Pop Up (ahi empalma con la historia de antes).
Más atrás en el tiempo, buscando un lugar a donde ir, divisamos Fun Fun. Ya nos habían recomendado el bar, por su atmósfera cálida y shows musicales. Entramos y pudimos escuchar a una bella cantante, acompañada con bajo y guitarra. Fun Fun es muy vistoso, lleno de fotos, cuadritos y recortes de diarios y revistas. Es pequeño pero muy acojedor. Escuchamos dos canciones, y tras verificar los precios de la comida (pichis y poligrillos, abstenerse) decidimos buscar un lugar para comer (ahi empalma con el mozo dejando caer el plato con las empanadas en la historia anterior).
Ahora lo bueno y lo malo:
Fun Fun
Lo bueno:
-Linda atmósfera y decoración
-Entrada gratis sin consumisión obligatoria.
-Shows en vivo.
Lo malo:
-Si estás ajustado de presupuesto, es caro para comer.
Pop Up
Lo bueno:
-Linda atmósfera y decoración
-Entrada gratis sin consumisión obligatoria.
-La DJ tiene toda la onda.
-Conocés a chicas como Leticia y Florencia.
Lo malo:
-Leticia y Florencia madrugan, asi que no se pueden quedar hasta tarde.
Eso es todo amigos!
lunes, 12 de octubre de 2009
CCE
Descubrimos en la parte vieja de esta ciudad hermosa otro refugio para los navegantes perdidos entre los grandes bloques de cemento. El "Centro Cultural de España" es un espacio sostenido por el gobierno español que ofrece varios pisos, una planta baja y un subsuelo de alimento para cuerpo, mente y espiritu, siendo gratuito solo para mente y espiritu (que querés...)Llegué al lugar por recomendación de mi amiga Jas (promotora ad honorem del lugar) medio de noche, siempre a cualquier hora y sorprendí a los antiguos habitantes del lugar en plena fiesta póltergeist: Una instantánea de tornillos volando de sus cajas, serruchos serrando las columnas y un rollo de cinta adhesiva que había astillado su prisión de cristal y rodaba a toda velocidad hacia la salida. Luego me explicaron que en el edificio en que ahora se encuentra el cce, a principios del siglo pasado funcionaba una superferretería que se llamaba Casa Mojana (fue la inspiración de Easy y Home Depot, seguramente...) y fue una tienda muy importante por varias décadas hasta que la mafia de los pequeños comerciantes la llevaron a la quiebra... un tornillo juró venganza.
Volví con los nómades al lugar pocos días después... En planta baja Alejandro Cesarco instaló un Cubo donde, en condiciones de aislamiento se puede ver un cortometraje en eterna repetición, sin principio ni fin, donde Daniel Hendler (quien alguna vez supo decir "mamá, papá, que paso??"
después de pasar congelado toda la década del 90 y sorprenderse por los avances en las telecomunicaciones) nos habla de la tragedia como una "hermenéutica personal y paranóica" donde el héroe tiene que entender un mensaje críptico de los dioses y su vida depende de ello... que salto... El Cubo va a estar expuesto hasta el 14 de noviembre.
En el segundo piso está lo que más me llama la atención: Un café con mesas, unos sillones comodísimos y una pared y media llena de casilleros. Cada casillero en su puerta tiene la tapa de una revista y en su interior varios de los últimos números de la misma. Hay revistas sobre literatura, ciencia, fotografía, etc etc etc. En su mayoría españolas y de esas que no te comprás porque tenés que pagar la luz y el gás. 110 revistas distintas, una mejor que la otra. También, en el mismo piso, funciona una mediateca muy surtida con DVDs, música y silloncitos con televisor y auriculares que daría para colgarse horas si no fuera porque tienen alta demanda, es cuestión de
encontrar un buen horario.
El cce tiene muestras e instalaciones en todos sus pisos, y mucha renovación de las propuestas, es un espacio muy activo. Casi todos los días hay charlas sobre distintas temáticas, artísticas, sociales y científicas. No quiero dejar de mencionar al personal femenino del centro, un flechazo en cada piso, creo que ya pregunté como 3 veces como se hace para retirar libros de la biblioteca... todavía no lo entendí.
www.cce.org.uy
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Espacio Municipal de Exposiciones Subte
Bueno ahora lo bueno y lo malo:
Lo bueno:
- Es un lugar muy càlido y lleno de arte.
- Tiene WiFi y conexiones a la red electrica.
- Tiene lindos sanitarios.
- El personal del lugar es muy amable y simpàtico.
- Està abierto de martes a domingo de 15:30 a 21 hs.
- Es gratis.
Lo malo:
- Està tan bueno que no te querès ir.
Sigan atentos que esto sigue y sigue!
-
viernes, 11 de septiembre de 2009
Feria Tristán Narvaja
La Calle Tristán Narvaja es medio en bajada desde la 18 (de julio) hasta que se corta, al cabo de unas... diez cuadras, ponele. De manera que desde el comienzo, ya se ve como ese gran ciempiés, ese gran unmillóndepiés que es la feria bulle a lo largo de todo su recorrido. Por el medio de la calle se forma un pasillo sin fin, con una línea de puestos a cada lado. Las veredas tiene una especie de paseíto aparte, con puestitos más chicos, y un tráfico menor de gente.
La banda de sonido, a cargo de: señoras hablando con el nene, pregoneros pregonando, gente chapita, mujeres bonitas, mujeres muy bonitas, animalitos, mujeres a secas, parejitas, adolescentes, tipos con bigotes o sin ellos, gente.
La banda de colores, a cargo de: naranja pececito, verde zapallito, azul pantalón flogger, marrón óxido de caño de puesto de venta, rojo garganta gritando precios de puerro o perejil, verde cronopios nómades fascinados con la nueva vista, y otros.
Entonces, llegás, decíamos, no? (sí, decíamos) y en el principo de la feria, ocupando la vereda de la 18 (de julio), te encontrás con el sector "mascotas". Éste se compone de unos cuantos puestos con peceras, jaulas, jaulitas, tipos con víboras (perdón, serpientes) colgando del cuello, etc. y por ende señoras espantadas porque el marido, mamás cuidando de que el nene no vaya a, tipos que se quedaron preguntando si ese hamster o si ese jerbo, y demás frases descriptivas inconclusas.
A las mascotas las suceden los puestas de frutas y verduras, y a estas les sucede que las compran y las comen. $U12 el kilo de mandarina... sí, ta' bien... $U15 la zanahoria... va, después podemos comprar algo de verdurita. Entonces ponele que te metés por el medio de la feria, por el pasillo central, con una alegría y curiosidad indescriptibles, y de entrada descubrís una espalda delante y unos codos a los costados. Tristán Narvaja, como toda feria, tiene ese aire entre apurado y tranquilo, donde la gente trata de ir más rápido hasta que encuentra un claro entre la muchedumbre, donde aprovecha para ir más despacio. De todas formas, nunca estuviste en una feria así. Buenos Aires, al menos, no tiene nada igual. Tiene algo de Mercado central, pero más cultural, como una especie de Mercado central, con Plaza Francia y Parque Rivadavia... pero distinto. Las verduras y los libros comparten el vecindario con una ballesta, una señora que atiende con cara de traste (decir culo queda mal, no?), un artista que pinta caras de apache sobre tela, y un tipo fachero y pintón que está al lado de Charles y Pine, por ejemplo (jeje...).
La cosa es que seguís (suponete que estás buscando a tu amiga María, que vende en la feria) y te vas encontrando puestitos de todo tipo, desde los que venden libros hasta los que venden cachivaches (qué hermosa palabra!), pasando por los que venden ropa (unos cuantos), parches punk rock (a cargo de Gonzalo, un tipito copado, pero que abusa de los imperativos), piedras y cristales, dvd's, antigüedades, baterías para celular, cargadores para celular, chips para celular, de todo.
Seguís caminando, y al llegar a una esquina te encontrás un pequeño corro en cuyo centro hay un bandoneón y una guitarra, con una milonguita con acento de candombe y vino que alegra el alma (todo, acá, tiene algo de candombe y vino).
Algunas de las calles transversales, están contagiadas también de feria. El grueso de los puestos de libros está sobre estas callecitas, con pila de mesitas con revisteros, libreros, disqueros. Mucho vinilo, mucha página amarilla, mucho zitarrosa, mucho poster viejo de Maradona, del Che.
Mucho olor a librería de antaño, a biblioteca de la bisabuela.
La cosa es que seguís (lo dicho, estás buscando a tu amiga María, y no da para frenar media hora en cada puesto, aunque las ganas dentro del cuerpo te lo pidan al estilo "nene que tironea de la manga") y te encontrás con un nuevo puesto de mascotas, que resume, en dos metros cuadrados, una cantidad importante de animales encerrados, encerradísimos, en jaulas o peceras. A saber: un pavorreal, gallinas, gallos, pájaros y pajaritos varios, perritos llorando llantos partealmas, peces, lagartijas, roedores, vendedores de animales (estos últimos sueltos, injusticias de la vida).
Seguís, y al fin te encontrás con tu amiga María, vendiendo picadas y fiambres de campo en su puestito...
--------------------------------Espacio de publicidad---------------------------------------
Domingo... Feria... Amigos... ¿falta algo? Sí, falta algo... Picadas AlmaZen.
Picadas al paso - Queso y leche de cabra - Salamines - Chorizo Campero - Etc.
Domingos en la calle Tristán Narvaja al 1720.
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Entonces, habiéndo charlado con ella, probado unos ricos fiambrecitos que te convidó, como un poco de cantimpalo y queso de cabra, decidís buscar un buen lugarcito para poner la bandera nómade y las fotos del Pine.
Lo encuentran, y meta cinta, cordoncito y qué se yo, queda todo listo.
Si te animás pelás tu instrumento y te ponés a tocar.
No, no te animás. Entonces el Pine vende un par de fotos, y mientras tanto aprovechás para dar unas vueltas y charlar con gente. Tenés hambre. Te comés algo en el puesto de al lado de AlmaZen, que vende unas galletas de campaña buenísimas a $U20 la bolsa.
Finalmente, llega el momento de la partida (en algún momento hay que laburar, no?)
Te despedís de tu amigo Pine, de tu amiga María, de tu amiga Feria.
Te vas, entonces, con tu amigo Charles y tu amigo violín Barrabás.
Y ahí sí, río arriba nomás, entre cardúmenes de puestos y manadas de antigüedades, hasta agarrar la 18 (de julio), y de ahí derechito al centro.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
La noche de la nostalgia
Lo bueno:
- Muchas opciones para elegir
- Mucha gente en la calle con ganas de divertirse
- Mucho alcohol
- Al otro día es feriado, asi que podés darte el lujo de terminar en una zanja.
Lo malo:
- Algunos alcoholizados pueden ponerse violentos y darte unas clases gratis de insulto a la uruguaya (sobre todo si bailás con su chica)
- Siempre pasan "El menaito". Y la verdád, es un tema de mierda.
- El nombre medio que es un embole, La "Noche de la Nostalgia", buá, yo me imaginé un montón de viejos en un bar tomando grappa escuchando un gramófono de esos con campana, y a un viejo levantando el vaso en el aire, mirándolo, y diciendo "Y pensar que me habían dicho..." y ahi se termina el cacho de imaginación.
- No sé, creo que nada más.
- No, pará, que había algo...
- Ah! Tambien pasan el tema ese del pimpollo que, todo bien con los pimpollos, pero también es una mierda.
Sigan en línea que esto sigue, ahora ya no se para más, es como comer unas Pringles, vos decis "bueno, una más y listo", pero despues seguis, y seguis, "Bueno, agarro una más asi es número par", y ya más adelante "Bueno, para dejar 2 ó3 las como todas". Bueno, chau.