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sábado, 17 de octubre de 2009

Fé de erratas

Errar es humano. Ya sea tropezarse con una piedra, con dos, o con tres, porque no hay dos sin tres, errar un penal, tomarte otro bondi, perder una embarcación auxiliar, o pronunciar enfáticamente la letra erre, la equivocación es tan humana como el arroz con leche. Al parecer, en mi última entrada, Fun Fun & Pop Up, cometí algunas imprecisiones. Les pido disculpas a los amables lectores y paso a detallar mis tropiezos:

-Donde dije "Pop Up", quise decir: "La Ronda" (Pop Up relucía en un enorme cartel, pero hacia alusión al ciclo de los martes, Ronda de Mujeres, en donde DJ´s femeninas amenizan la velada).

-Donde dije "Leticia es una pequeña gurisa, que me golpeó primero con su belleza, y luego con su bolso" quise decir: "Leticia es una pequeña, dulce, inteligente y graciosa gurisa, que me golpeó primero con su increíble belleza, y luego con su bolso".

-Donde dije: "una entrépida pareja de animales detectives que resuelven casos para su Majestad", quise decir: "Una banda de folk gitano con influencias de brit pop".

-Cuando doy a entender que Flor escucha mucha murga, en realidad quiero decir que Leticia escucha mucha murga, pero a Flor le está empezando a gustar, o ya le gusta, y en gran medida es por escuchar murga en lo de Leticia (a quien le gusta mucho mucho, no sé si queda claro).

Bueno, reitero mis más sinceras disculpas y por las dudas, cierro con éste pie de página a lo Barcelona:

"No toda la información aquí publicada ha sido debidamente chequeada"

Listo! Demandenmé ahora si pueden!

miércoles, 14 de octubre de 2009

Fun Fun & Pop Up

No, no es un nuevo estilo de baile. Tampoco es el nombre de una entrépida pareja de animales detectives que resuelven casos para su Majestad (pero podrían ser tranquilamente). Fun Fun y Pop Up se llaman dos lindos barcitos que conocimos hace poco. Porque no todo es limpiar el barco y cagarse de frio en plena primavera. El ser humano, desde sus tiempos más inmemoriales ha conseguido desarrollar actividades para olvidarse un poco de que vive una existencia absurda y sin sentido, cuyo único fin es la muerte. Asi que inventó los bares, entre otras cosas. Lugares folklóricos, presentes en arte en general y sobre todo en la literatura, (El Cluny de Córtazar, el Black Mask de Kerouac, El Aguila Negra de Hesse, lugares en donde nos esperaban Helene, Mardou y Armanda). Ninguna de las tres señoritas se hallaba en Pop Up, pero si conocimos a Florencia y a Leticia, que nada tienen que envidiarle a sus congéneres literarias. Leticia es una pequeña gurisa, que me golpeó primero con su belleza, y luego con su bolso (dijo que fue sin querer, pero yo lo dudo). Vive en Piriápolis, pero viene seguido para acá. Es muy buena onda y va a ser la cantante de nuestra banda (ya se comprometió, asi que hay que inventar algo). Nos explicó algunos modismos más del hablar uruguayo: Vamo arriba viene de "vamo arriba con la celeste!", haciendo referencia a la camiseta de fútbol del equipo nacional. Tambien se dice "bien de biela!", debido al nombre de un taller mecánico, que a la gente le gustó y lo empezó a usar. Florencia es una bonita diseñadora gráfica, toda la onda, también es de Piriápolis, pero vive acá y se va para allá los fines de semana, ambas son muy buenas amigas y pasan mucho tiempo juntas. Tiene un djembé (dice que no sabe mucho de percusión, de modesta nomás, pero seguro que toca con Tito Puente) y le gusta mucho la murga (escucha mucho en lo de Leticia, viste). Nos presentaron a unas amigas más, pero soy malo para los nombres (sepan disculpar la próxima grabo todo asi no me olvido). Charlamos mucho, Pilsen y un poco de grappamiel mediante. Luego nos despedimos, quedando en vernos pronto.

Ahora la historia se va para atrás, tipo Memento, y nos encuentra sentados en una mesa del bar Santa Catalina. Un mozo canoso deja un plato con dos empanadas cuadradas, divididas en dos. Tomo un trozo, lo miro, lo huelo, siento el calor de la suave y dorada masa y doy el primer mordisco. Me sumerjo en una sinfonía de sabor: Primer movimiento, masa crocante, ma non tropo, segundo movimento, relleno exquisito, molto vivace, tercer movimiento, finale presto con tutti. Ese sabor produjo toda una sensación en mi alma, una pequeña revolución copernicana (en el sentido kantiano del término). Pero algo en ella no era nuevo. Decidí investigar en mis adentros de dónde provenía esa sensación. Urgando en mi memoria, descubrí que el sabor me remitía a un recuerdo, un día en el patio de la casa de mi abuela. Era una tarde apacible, estaba tomando el te. Tomé un pequeño trozo de magdalena, lo posé sobre la cucharita y la sumerjí en el té. Justo cuando estaba por llevármelo a la boca, mi abuela gritó desde la cocina: "Paablo, no querés mejor una empanada?" Y la verdád que prefería algo salado, asi que dejé el té y me maravillé con el arte culinario de mi abuela. Ya con el tiempo recuperado, le dije al capitán: "No, pero esta empanada está buenisima!". Ël estuvo de acuerdo y estuvimos 5 minutos elogiando la buena factura del pequeño manjar. Finalizada la comida, nos retiramos del lugar rumbo a Pop Up (ahi empalma con la historia de antes).

Más atrás en el tiempo, buscando un lugar a donde ir, divisamos Fun Fun. Ya nos habían recomendado el bar, por su atmósfera cálida y shows musicales. Entramos y pudimos escuchar a una bella cantante, acompañada con bajo y guitarra. Fun Fun es muy vistoso, lleno de fotos, cuadritos y recortes de diarios y revistas. Es pequeño pero muy acojedor. Escuchamos dos canciones, y tras verificar los precios de la comida (pichis y poligrillos, abstenerse) decidimos buscar un lugar para comer (ahi empalma con el mozo dejando caer el plato con las empanadas en la historia anterior).

Ahora lo bueno y lo malo:

Fun Fun

Lo bueno:

-Linda atmósfera y decoración
-Entrada gratis sin consumisión obligatoria.
-Shows en vivo.

Lo malo:

-Si estás ajustado de presupuesto, es caro para comer.


Pop Up

Lo bueno:

-Linda atmósfera y decoración
-Entrada gratis sin consumisión obligatoria.
-La DJ tiene toda la onda.
-Conocés a chicas como Leticia y Florencia.

Lo malo:

-Leticia y Florencia madrugan, asi que no se pueden quedar hasta tarde.

Eso es todo amigos!

lunes, 12 de octubre de 2009

CCE

Descubrimos en la parte vieja de esta ciudad hermosa otro refugio para los navegantes perdidos entre los grandes bloques de cemento. El "Centro Cultural de España" es un espacio sostenido por el gobierno español que ofrece varios pisos, una planta baja y un subsuelo de alimento para cuerpo, mente y espiritu, siendo gratuito solo para mente y espiritu (que querés...)

Llegué al lugar por recomendación de mi amiga Jas (promotora ad honorem del lugar) medio de noche, siempre a cualquier hora y sorprendí a los antiguos habitantes del lugar en plena fiesta póltergeist: Una instantánea de tornillos volando de sus cajas, serruchos serrando las columnas y un rollo de cinta adhesiva que había astillado su prisión de cristal y rodaba a toda velocidad hacia la salida. Luego me explicaron que en el edificio en que ahora se encuentra el cce, a principios del siglo pasado funcionaba una superferretería que se llamaba Casa Mojana (fue la inspiración de Easy y Home Depot, seguramente...) y fue una tienda muy importante por varias décadas hasta que la mafia de los pequeños comerciantes la llevaron a la quiebra... un tornillo juró venganza.

Volví con los nómades al lugar pocos días después... En planta baja Alejandro Cesarco instaló un Cubo donde, en condiciones de aislamiento se puede ver un cortometraje en eterna repetición, sin principio ni fin, donde Daniel Hendler (quien alguna vez supo decir "mamá, papá, que paso??"
después de pasar congelado toda la década del 90 y sorprenderse por los avances en las telecomunicaciones) nos habla de la tragedia como una "hermenéutica personal y paranóica" donde el héroe tiene que entender un mensaje críptico de los dioses y su vida depende de ello... que salto... El Cubo va a estar expuesto hasta el 14 de noviembre.

En el segundo piso está lo que más me llama la atención: Un café con mesas, unos sillones comodísimos y una pared y media llena de casilleros. Cada casillero en su puerta tiene la tapa de una revista y en su interior varios de los últimos números de la misma. Hay revistas sobre literatura, ciencia, fotografía, etc etc etc. En su mayoría españolas y de esas que no te comprás porque tenés que pagar la luz y el gás. 110 revistas distintas, una mejor que la otra. También, en el mismo piso, funciona una mediateca muy surtida con DVDs, música y silloncitos con televisor y auriculares que daría para colgarse horas si no fuera porque tienen alta demanda, es cuestión de
encontrar un buen horario.

El cce tiene muestras e instalaciones en todos sus pisos, y mucha renovación de las propuestas, es un espacio muy activo. Casi todos los días hay charlas sobre distintas temáticas, artísticas, sociales y científicas. No quiero dejar de mencionar al personal femenino del centro, un flechazo en cada piso, creo que ya pregunté como 3 veces como se hace para retirar libros de la biblioteca... todavía no lo entendí.

www.cce.org.uy

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Espacio Municipal de Exposiciones Subte

Si caminan distraìdamente por 18 de Julio desde la Plaza Independencia hacia el Obelisco, notaràn al llegar a la calle Del Entrevero, una bonita plaza bautizada con el mismo nombre. Al llegar allì observaràn una bonita boca de subterràneo. Si deciden descender por sus escalones, no veràn guardas ni molinetes, ni presurosas personas de traje con maletines. Veràn, sentiràn, y con suerte formaràn parte de una de las actividades màs transformadoras de la humanidad: el arte! Si, porque en este bonito salòn subterràneo se encuentra el Espacio SUBTE, un lugar dedicado a la exposiciòn de fotografìa, pintura, escultura, videoarte, instalaciones y experiencias estèticas de la màs diversa ìndole. El espacio principal es un amplio salòn de blancas paredes, muy iluminado, con columnas, una excelente acùstica, y lindos banquitos largos para sentarse. Yendo hacia la derecha desde la entrada principal hay un pequeño pasillo, cuyo extremo està cerrado con una puerta tijera negra (por alli se accede a otra escalera que da al exterior) y a un lado hay una sala pequeña, en donde se suele presentar una propuesta artìtica diferente a la ofrecida en el salòn principal. Paralelo al pasillo hay una pequeña pared divisoria y se accede a los sanitarios. El espacio cuenta con Wifi de alta velocidad, y numerosos tomas para enchufarse (ideal para viajeros, para revisarse unos mails, o escribir tranquilo tomandose unos mates). El Espacio SUBTE renueva su propuesta artìstica con regularidad, ya hemos presenciado dos ciclos distintos. El primero hizo un repaso de la producciòn fotogràfica brasilera, desde la tradiciòn màs pictòrica, imitando el estilo de la pintura, hasta los abordajes màs modernos, basàndose en el lenguaje propio y las tècnicas fotogràficas para generar resultados màs cerca de lo abstracto o surrealista. En la muestra actual, Arte Nòmade (nosotros no tenemos nada que ver eh!) se presentan obras de diversos artistas de todo el Uruguay, y la producciòn incluye fotografìa, escultura, e instalaciones diversas. Compartiendo el espacio, se encuentran dos muestras bien diferenciadas. Una, en la sala pequeña, sobre el mìtico Hotel Lautréamont, espacio que supo alojar a Borges y a Cortàzar en sus estadìas montevideanas. Tanto Julito como Bio Casares esribieron cuentos que trasncurrian en ese misterioso, antiguo y algo decadente hotel (el de Cortàzar es La puerta condenada), con tramas similares, y sin haberse leido mutuamente (raro, si me preguntan). La muestra imita el vestìbulo del hotel, hay numerosos objetos, cuadros con texto, fotografìas, y un video projectàndose sobre la cabecera de una cama, que replica junto con las mesitas de noche, una habitaciòn màs sombrìa que acojedora (dan ganas de tirarse igual, es ese sentimiento que me traen los hoteles algo decadentes, ese no sè que que invita a pasearse por carcomidas escaleras de marmol, entre el holor a humedad y nafatalina, contemplando empapelados amarillentos envueltos en un lùgubre silencio). La otra muestra digna de nombrar, es una instalaciòn de Catherina Romanelli, denominada Làgrimas vivas. La autora nos invita a experimentar una particular experiencia. Sòlo dirè que todo comienza con un video, en la que una bonita mujer pica afanosamente cebolla y luego guarda sus làgrimas en un frasquito, para luego repetir la operaciòn con otra cebolla. Al dar la espalda al video, un pequeño pasillito con numerosos frasquitos colgando nos espera, los invito a recorrerlo y vivir la experiencia. Le mando un frasquito lleno de "Gracias" a la autora!.

Bueno ahora lo bueno y lo malo:

Lo bueno:

- Es un lugar muy càlido y lleno de arte.
- Tiene WiFi y conexiones a la red electrica.
- Tiene lindos sanitarios.
- El personal del lugar es muy amable y simpàtico.
- Està abierto de martes a domingo de 15:30 a 21 hs.
- Es gratis.

Lo malo:

- Està tan bueno que no te querès ir.

Sigan atentos que esto sigue y sigue!
-

viernes, 11 de septiembre de 2009

Feria Tristán Narvaja

Ponele que llegás en el bondi hasta 18 de julio y Tristán Narvaja. Ya venís viendo, desde antes de bajar, que es un quiloooombo de gente (se puede decir quilombo, no? ah... no? bueno), puestos, animales y qué se yo que más.
La Calle Tristán Narvaja es medio en bajada desde la 18 (de julio) hasta que se corta, al cabo de unas... diez cuadras, ponele. De manera que desde el comienzo, ya se ve como ese gran ciempiés, ese gran unmillóndepiés que es la feria bulle a lo largo de todo su recorrido. Por el medio de la calle se forma un pasillo sin fin, con una línea de puestos a cada lado. Las veredas tiene una especie de paseíto aparte, con puestitos más chicos, y un tráfico menor de gente.

La banda de sonido, a cargo de: señoras hablando con el nene, pregoneros pregonando, gente chapita, mujeres bonitas, mujeres muy bonitas, animalitos, mujeres a secas, parejitas, adolescentes, tipos con bigotes o sin ellos, gente.
La banda de colores, a cargo de: naranja pececito, verde zapallito, azul pantalón flogger, marrón óxido de caño de puesto de venta, rojo garganta gritando precios de puerro o perejil, verde cronopios nómades fascinados con la nueva vista, y otros.

Entonces, llegás, decíamos, no? (sí, decíamos) y en el principo de la feria, ocupando la vereda de la 18 (de julio), te encontrás con el sector "mascotas". Éste se compone de unos cuantos puestos con peceras, jaulas, jaulitas, tipos con víboras (perdón, serpientes) colgando del cuello, etc. y por ende señoras espantadas porque el marido, mamás cuidando de que el nene no vaya a, tipos que se quedaron preguntando si ese hamster o si ese jerbo, y demás frases descriptivas inconclusas.

A las mascotas las suceden los puestas de frutas y verduras, y a estas les sucede que las compran y las comen. $U12 el kilo de mandarina... sí, ta' bien... $U15 la zanahoria... va, después podemos comprar algo de verdurita. Entonces ponele que te metés por el medio de la feria, por el pasillo central, con una alegría y curiosidad indescriptibles, y de entrada descubrís una espalda delante y unos codos a los costados. Tristán Narvaja, como toda feria, tiene ese aire entre apurado y tranquilo, donde la gente trata de ir más rápido hasta que encuentra un claro entre la muchedumbre, donde aprovecha para ir más despacio. De todas formas, nunca estuviste en una feria así. Buenos Aires, al menos, no tiene nada igual. Tiene algo de Mercado central, pero más cultural, como una especie de Mercado central, con Plaza Francia y Parque Rivadavia... pero distinto. Las verduras y los libros comparten el vecindario con una ballesta, una señora que atiende con cara de traste (decir culo queda mal, no?), un artista que pinta caras de apache sobre tela, y un tipo fachero y pintón que está al lado de Charles y Pine, por ejemplo (jeje...).

La cosa es que seguís (suponete que estás buscando a tu amiga María, que vende en la feria) y te vas encontrando puestitos de todo tipo, desde los que venden libros hasta los que venden cachivaches (qué hermosa palabra!), pasando por los que venden ropa (unos cuantos), parches punk rock (a cargo de Gonzalo, un tipito copado, pero que abusa de los imperativos), piedras y cristales, dvd's, antigüedades, baterías para celular, cargadores para celular, chips para celular, de todo.
Seguís caminando, y al llegar a una esquina te encontrás un pequeño corro en cuyo centro hay un bandoneón y una guitarra, con una milonguita con acento de candombe y vino que alegra el alma (todo, acá, tiene algo de candombe y vino).
Algunas de las calles transversales, están contagiadas también de feria. El grueso de los puestos de libros está sobre estas callecitas, con pila de mesitas con revisteros, libreros, disqueros. Mucho vinilo, mucha página amarilla, mucho zitarrosa, mucho poster viejo de Maradona, del Che.
Mucho olor a librería de antaño, a biblioteca de la bisabuela.

La cosa es que seguís (lo dicho, estás buscando a tu amiga María, y no da para frenar media hora en cada puesto, aunque las ganas dentro del cuerpo te lo pidan al estilo "nene que tironea de la manga") y te encontrás con un nuevo puesto de mascotas, que resume, en dos metros cuadrados, una cantidad importante de animales encerrados, encerradísimos, en jaulas o peceras. A saber: un pavorreal, gallinas, gallos, pájaros y pajaritos varios, perritos llorando llantos partealmas, peces, lagartijas, roedores, vendedores de animales (estos últimos sueltos, injusticias de la vida).

Seguís, y al fin te encontrás con tu amiga María, vendiendo picadas y fiambres de campo en su puestito...
--------------------------------Espacio de publicidad---------------------------------------
Domingo... Feria... Amigos... ¿falta algo? Sí, falta algo... Picadas AlmaZen.
Picadas al paso - Queso y leche de cabra - Salamines - Chorizo Campero - Etc.
Domingos en la calle Tristán Narvaja al 1720.
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Entonces, habiéndo charlado con ella, probado unos ricos fiambrecitos que te convidó, como un poco de cantimpalo y queso de cabra, decidís buscar un buen lugarcito para poner la bandera nómade y las fotos del Pine.
Lo encuentran, y meta cinta, cordoncito y qué se yo, queda todo listo.
Si te animás pelás tu instrumento y te ponés a tocar.
No, no te animás. Entonces el Pine vende un par de fotos, y mientras tanto aprovechás para dar unas vueltas y charlar con gente. Tenés hambre. Te comés algo en el puesto de al lado de AlmaZen, que vende unas galletas de campaña buenísimas a $U20 la bolsa.

Finalmente, llega el momento de la partida (en algún momento hay que laburar, no?)
Te despedís de tu amigo Pine, de tu amiga María, de tu amiga Feria.
Te vas, entonces, con tu amigo Charles y tu amigo violín Barrabás.
Y ahí sí, río arriba nomás, entre cardúmenes de puestos y manadas de antigüedades, hasta agarrar la 18 (de julio), y de ahí derechito al centro.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

La noche de la nostalgia

Contrariamente a lo que pueda pensarse debido a su nombre, La Noche de la Nostalgia es un evento popular uruguayo que invita cada 24 de agosto a gente de todas las edades a invadir las calles, bares, discos, pubs, plazas, casas y espacio publico en un estado que va desde la alcoholización moderada, hasta los más etílicos estados alterados de conciencia, en busca de diversión, baile, y un poco de amor francés. En cuanto al nombre, puedo decirles, más o menos, que una radio tenía un programa que pasaba tema viejos, y de ahi hicieron una fiesta en las vísperas del feriado nacional del 25 de agosto, luego más gente comenzó a hacer fiestas, más empresarios vieron el negocio, y ahora hay una oferta increible de lugares para divertirse en esa fecha, que van desde salones exclusivos con catering 5 estrellas y 3 pistas de baile, al escalón de un callejón con un tetra de tinto en la mano. Lo importante es que los Nómades no nos ibamos a quedar sin diversión en esta tan anticipada fecha festiva. Asi que recorrimos las calles con los gurises y gurisas y terminamos en aquella casa de Maldonado al 800 que ya conocerán, si leyeron la entrada Wasabi. El lugar estaba menos artistico, lleno de reflectores con luces y música de baile, pero mantenia cierta mistica. Había muchísima gente y costaba bailar de lo apretados que estábamos. Pasaron muchos temas clásicos, de todos los géneros, y luego temas actuales, la idea era bailar hasta que se te acalambre el esófago. Fue una noche divertida, de baile y festejo hasta que salió el sol. En esta nota voy a inaugurar Lo Bueno y lo Malo para cada entrada que cubra algún evento, asi que ahi va!

Lo bueno:

- Muchas opciones para elegir

- Mucha gente en la calle con ganas de divertirse

- Mucho alcohol

- Al otro día es feriado, asi que podés darte el lujo de terminar en una zanja.

Lo malo:

- Algunos alcoholizados pueden ponerse violentos y darte unas clases gratis de insulto a la uruguaya (sobre todo si bailás con su chica)

- Siempre pasan "El menaito". Y la verdád, es un tema de mierda.

- El nombre medio que es un embole, La "Noche de la Nostalgia", buá, yo me imaginé un montón de viejos en un bar tomando grappa escuchando un gramófono de esos con campana, y a un viejo levantando el vaso en el aire, mirándolo, y diciendo "Y pensar que me habían dicho..." y ahi se termina el cacho de imaginación.

- No sé, creo que nada más.

- No, pará, que había algo...

- Ah! Tambien pasan el tema ese del pimpollo que, todo bien con los pimpollos, pero también es una mierda.

Sigan en línea que esto sigue, ahora ya no se para más, es como comer unas Pringles, vos decis "bueno, una más y listo", pero despues seguis, y seguis, "Bueno, agarro una más asi es número par", y ya más adelante "Bueno, para dejar 2 ó3 las como todas". Bueno, chau.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Wasabi

Ese invisible e impalpable viento, que teje sin apuro las tramas de nuestro destino, nos condujo esta vez hacia una casona en Maldonado al ochocientos. Sin dudas ése era el lugar: una suave música ambiental iluminaba la estrecha entrada rociada con juguetonas luces de colores que provenían del interior. Una gurisa custodiaba la puerta sentada distraidamente sobre un escalón. Al vernos se incorporó y nos regaló una pacífica sonrisa: Era Martina. Ella se había acercado a los otros nómades mientras tocaban y nos habia invitado al evento. Rápidamente nos invitó a pasar y nos mostró el lugar. La música y algunos débiles destellos de color me fueron guiando a traves de las sombras a diferentes espacios en donde el arte era protagonista. Galerías de fotos, intervenciones, pintura, dibujo, músicos en vivo, abrigados por una íntima y cálida atmósfera. Luego de una introducción al espacio Wasabi (asi se llama el ciclo) me quedé contemplando el ambiente principal, en una de cuyas paredes se estaban proyectando cortometrajes y videos de diversa clase. Mientras hablábamos, sentí un sutil cambio en el ambiente, algo que no pude precisar, y por el rabillo del ojo vi acercarse una hermosa figura envuelta en un abrigo turquesa: Se trataba de Yas, amiga de Martina y de la gente que organiza el espacio. Luego de una breve charla, Yas me invitó a conocer el resto del lugar. Siguiendo por el fondo accedimos a un pequeño ambiente, que a su vez da a un patio descubierto, alli habia dos bañeras, cuyo fin es cobijar cientos de esferas de gel, las que harán las delicias de los futuros eventos en verano . En el ambiente limítrofe entre el patio y la casa, un barril de lata lleno de leña daba vida al adorado fuego, la oscilante llama iluminaba los rostros de las almas que se reunían en círculo en torno a ella, acercando sus manos en busca de calor, tal vez con la misma fascinación que nuestros ancestros tenían hace miles de años, mientras danzaban alrededor del fuego bajo la luz de la luna, la misma que ahora nos saludaba desde la negra noche con una larga sonrisa. Luego de perderme un poco en los destellos que el fuego producía en las pupilas y rostro de Yas, entré nuevamente en la casa, que ahora me recibía con sonidos más ásperos y metálicos, salíendo de los potentes amplificadores. Entré en un cuarto que no había visto, estaba iluminado por dos lúgubres lámparas en las esquinas traseras y sólo habían en él un armario abierto y un sillón ubicado justo en frente. Me senté despació y pausadamente, casi conteniendo la respiración. Miré dentro el armario, oscuros corazones de diversas formas, colores y tamaños, impresionantemente humanos, me clavaron su ventricular mirada cargada de sístole y diástole. La música ahora invitaba nuevamente a dejarse llevar, con los ojos cerrados, al ritmo de los los pobres y coloridos corazones rotos. Ni un segundo antes de lo debido, me levanté y sali nuevamente afuera. El fuego me esparaba sólo, antiguo, indescifrable, coronando la ocuridad del patio. Al cabo de varios minutos de charla con los brillos naranjas, rojos y blancos, otros rostros fueron llegando a su encuentro. Me senté en un sillón junto al fuego, le di otro vistazo a la boca sin rouge de la luna, y al bajar la mirada nuevamente me encontré con la sonrisa de Yas. Me presentó a varios amigos y charlamos un poco más, mientras más gente llegaba y producia destellantes sombras contra la pared del ambiente. Luego todo comenzó a suceder más deprisa, más conversaciones, rostros, sonrisas, videos, murales, hasta que sólo la música nos iluminaba sumidos en la oscuridad del patio. Muerto ya el fuego, entré, secundado por varios desilusionados, al ambiente principal, mientras algunos continuaban calentando sus cuerpos con melodias e improvisaciones con guitarra y voz. Luego de charlar con la autora de la instalación de los corazones (Agus, hermana de Martina), y de que nos mostrara 2 piezas más, muy hermosas, la gente comenzó a retirarse, la música se fue alejando dando paso a un silencio turbio, y decidimos desandar el camino que nos mostró el viento, y regresar al hogar, no antes sin despedirnos de todos, y agradecerles por una noche llena de arte, fuego, corazones, y una chica de abrigo turquesa.